Billy Bragg y el día de San Valentín

 

Empezamos una serie de posts sobre canciones feministas cantadas por hombres, por si alguien necesita fuentes de inspiración o algo.

A Billy Bragg se le conoce por ser capaz de moverse cómodamente entre el terreno de la movilización política y el de las relaciones personales: igual te habla de la revolución global que de la libertad sexual y las relaciones afectivas entre compañerxs de lucha. No sorprende, pues, que esa interiorización del lema feminista “lo personal es político” le haya llevado a tratar el terreno de la violencia machista en la pareja, el ámbito de confrontación más íntimo de todos los que perpetúan la desigualdades de género.

“Valentine’s Day is Over”, del álbum “Workers Playtime” (Go! Discs, 1988), habla en primera persona (como hacían Pissed Jeans) de la experiencia de una mujer maltratada por su pareja y, en concreto, del momento en que la mujer decide dejar al maltratador.

La canción no es un texto teórico feminista, pero sí alude al carácter estructural de la violencia machista (“la brutalidad y la economía están relacionadas: ahora lo entiendo”), a los mitos (mercantilizados) del amor romántico y a la necesidad de establecer relaciones  igualitarias.

Es un tema difícil: algunas canciones sobre violencia de género suenan a panfleto nada creíble. Por eso el equilibrio que consigue aquí Billy Bragg merece un viva feminista.

Se acabó el día de San Valentín

Algún día, chaval, vas a cosechar lo que has sembrado.
Te resfriarás y estarás solo,
y verás que lo que pasa conmigo
le pasa a todo el mundo,
pero tú quieres seguir con tus jueguecitos.

Poemas y flores, palabras bonitas y amenazas.
Te has ido otra vez a las carreras de perros y yo no me apuesto nada
a que vas a volver a casa ciego.
Si no me valoras, espérate encontrarte con…sorpresa, sorpresa:
Se acabó el día de San Valentín, se acabó.
Se acabó el día de San Valentín.

Si quieres hablar del tema ya sabes dónde está el teléfono.
No me vengas recordándome otra vez lo frágiles que son los huesos.
Dios no te hizo un ángel. El diablo te hizo un hombre.
La brutalidad y la economía están relacionadas: ahora lo entiendo.
¿Cuándo entenderás que no hay amor, ni arriba ni abajo?

Se acabó el día de San Valentín, se acabó.
Se acabó el día de San Valentín.

Para la chica del cuerpo de guitarra
el tiempo pasa muy rápido.
Solíamos querer las mismas cosas, pero ya no,
y últimamente parece que a medida que las cosas se vuelven difíciles
tu ideal de justicia se hace cada vez más duro.

Gracias por lo que me compraste, gracias por la tarjeta.
Gracias por lo que me enseñaste cuando me pegaste fuerte:
que el amor entre dos personas debe basarse en el entendimiento.
Hasta que esto sea así, ahí tienes tus cosas en el rellano.

Sorpresa, sorpresa.
Se acabó el día de San Valentín, se acabó.
Se acabó el día de San Valentín. Se acabó, se acabó.

Izquierda y feminismo

ImagenLa bailarina Joan Jara es autora de una vibrante biografía de su compañero, el cantautor Víctor Jara. En este pasaje recuerda la relación de izquierda y feminismo en el Chile de Unidad Popular, el partido de Salvador Allende:

“A pesar de existir un gobierno socialista, subsistían atavismos. La activista que presidía una reunión tenía que marcharse deprisa para prepararle la cena al marido. Él daba por sentado que la comida le estaría esperando cuando volviera a casa y que ella estaría presente, a pesar de que era socialista y que teóricamente creía en los derechos de la mujer.

Otro ejemplo: la campaña gubernamental para convencer a la gente de que comiera más pescado, que era abundante y barato, en lugar de carne, que escaseaba, estuvo encabezada por fotos de trabajadoras que, entusiasmadas, freían pescado en las calles. La imagen presentada era de fieles mujeres junto a sus hombres, cumpliendo en el trabajo revolucionario las tareas para las cuales estaban preparadas.

De momento, no planteábamos objeciones. Las mujeres estaban contentas de saber que podían contribuir de forma útil y , a decir verdad, las organizaciones de mujeres ya habían empezado a desempeñar un papel fundamental en la lucha contra el mercado negro y en la creación de sistemas de distribución alternativos. Éramos ‘compañeras’ y teníamos un lugar en  la lucha junto a los hombres. Teníamos un enemigo común.”

Fragmento de “Víctor Jara, un canto truncado”, Joan Jara, 1983.

La pregunta sale sola: ¿subsisten “atavismos” en la cultura izquierdista actual?

Doblejornada