Las mentiras de la Beatlemanía

Este mes se cumple medio siglo del comeinzo de la Beatlemanía, el desembarco en Estados Unidos del grupo pop más famoso de todos los tiempos. Como es costumbre, los medios de comunicación reducen el fenómeno a un grupo de adolescentes histéricas cegadas por un grupo pop. La periodista musical Patricia Godes y la ensayista Barba Ehrenreich desmontan algunos mitos: BEATLEMANIA_palace

“Perder el control: gritar, desmayarse, fundirse con la multitud…No era un acto consciente, pero sí una forma de protestar contra la represión sexual, la rígida doble moral de la cultura adolescente. Fue el primer levantamiento dramático de la revolución sexual femenina. Las niñas que gritaban, muchas de ellas entre diez y catorce años, se amotinaban con el único objetivo de aprovechar la oportunidad de estar cerca de sus ídolos. A pesar de todo, tenían motivos sobrados para esta rebelión, o al menos mucho que ganar con la revuelta. Vivían en una sociedad altamente sexualizada, hasta el punto de que un sociólogo de la época descubrió que el número de referencias sexuales explícitas en los medios de comunicación de masas se había doblado entre 1950 y 1960. En aquel contexto, se esperaba que las chicas adolescentes y preadolescentes no fueran solo ‘buenas’ y ‘puras’, sino militantes de la pureza en su entorno social. Debían marcar los límites a los chicos y condenar al ostracismo a las chicas que no eran capaces de hacerlo” (Barbara Ehrenreich).

“Con los Beatles, en España, se inicia el culto a la juventud: los medios empiezan a hablar de moda joven, vivimos la explosión ye-yé, donde manda el lado efímero de la adolescencia. La moda femenina empieza a infantilizarse. Pierre Cardin y Courrèges ponen de moda las faldas cortas y los calcetines altos para chicas jóvenes, cuando en la elegancia convencional mandaban las medias para chicas de 12 y 13 años. Con los Beatles, además, el mercado pop coge velocidad: antes una buena canción podía estar años sonando, ahora se imponen los ciclos de seis meses. En 1966 nacen Los 40 Principales, que renuevan su lista de éxitos cada semana. Pasamos de una sociedad tradicional, donde las cosas tenían que durar, a otra considerada moderna que exigía una renovación constante de los productos de consumo. Es paradójico que quien lleva la carrera de los Beatles sea George Martin, un hombre con experiencia en la industria. Los ejecutivos sabían que los adolescentes de la posguerra no compraban solo para sobrevivir, como hacían sus padres, sino también como medio de compartir y de autoafirmarse, por tanto era más sencillo venderles cosas” (Patricia Godes).

“Siempre he pensado que el público femenino es el primero en darse cuenta del talento de los grandes rompedores de la música popular. Piensa en Elvis Presley, Frank Sinatra o Madonna, incluso en el tango con Carlos Gardel. Los Beatles son otro ejemplo de esto. Las primeras que realmente se entusiasman con ellos fueron las chicas jóvenes” (Patricia Godes).

Aquí puedes leer completo el artículo “Los Beatles como síntoma de represión sexual masiva”

Anuncios

Comentarios sujetos a aprobación. Únicamente se publicarán los comentarios que expresen su opinión con respeto. No digáis que no avisamos.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s