Representaciones de mujeres y hombres en los cómics de superhéroes

Reproducimos un análisis de las representaciones de mujeres y hombres en los cómics de superhéroes publicado originalmente por César Mediavilla en Órbita diversa.

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Representación de la mujer en los cómics de superhéroes (I)

¿Hay sexismo en la representación gráfica de mujeres y hombres en el cómic de superhéroes? ¿Existe en este medio una cosificación e hipersexualización de la mujer diferente a la del hombre?

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Canciones feministas cantadas por hombres II: Anti-Flag



Seguimos con canciones de temática feminista cantadas por hombres, hoy toca Anti-Flag.

Anti-Flag es una banda punk de Pittsburgh (Pennsylvania, USA) fundada en 1988. Sus letras son de contenido político, algo que no es raro en la escena punk, y dedican muchos temas al antimilitarismo, la lucha de clases o la religión.

Dicen en allmusic que Anti-Flag ganaron una cierta fama “recobrando los valores de la vieja escuela punk: rápido, alto, molesto y anti todo -ismo”. Bien, parece que hay al menos un -ismo contra el que no se pronunciaron, al contrario: ‘Feminism is for everybody (with a beating heart and a functioning brain)’. El feminismo es para todo el mundo (con un corazón que late y un cerebro funcional). Poco más que añadir.

Feminism is for everybody
(with a beating heart and a functioning brain)

“man hating, job stealing, god defying lesbians”
there is no truth to your fucking ignorance
so fuck the king’s men
we’re all the peoples feminists
we won’t put your patriarchal systems back together again

[Chorus]
this is what a feminist looks like
this is what a feminist sounds like

[Verse 2]
so you sit back counting all your pain staking loses
you grovel, you’re as backwards as the thoughts in your head..

[Chorus]
this is what a feminist looks like
this is what a feminist sounds like

[Bridge]
refuse to be a victim of this gender warfare
don’t even get us started on assholes
who still think it’s ok to call
inanimate objects gay
and are quick to call you a fag…
homophobes FUCK OFF!!!!!

El feminismo es para todo el mundo
(con un corazón que late y un cerebro funcional)

“Odiahombres, robatrabajos, lesbianas que desafían a Dios”
No hay ninguna verdad en tu jodida ignorancia
Así que que les follen a los hombres del rey
Somos lxs feministas del pueblo
No restableceremos vuestro sistema patriarcal

Este es el aspecto que tiene un(a) feminista
Así es como suena un(a) feminista

Te sientas y repasas minuciosamente tus derrotas
Te compadeces, eres tan retrógrado como tus ideas

Este es el aspecto que tiene un(a )feminista
Así es como suena un(a) feminista

Niégate a ser víctima de esta guerra de género
Y ni hablemos de los gilipollas
que todavía piensan que es aceptable
decir de un objeto inanimado
que es una mariconada
y que a la mínima te tachan de marica…
Homófobos A LA MIERDA!!!!!

@Suripantarosa @Bettyfeministe

IV Festival internacional de cine documental MujerDoc

El IV Festival internacional de cine documental con perspectiva de género MujerDoc es una exhibición de documentales con temática de género organizado por la ONG Mujeres del Mundo.

“El acceso de las mujeres al ejercicio de los derechos sociales, civiles y políticos en igualdad de oportunidades; el fenómeno de las migraciones y derechos laborales de mujeres migrantes; la recuperación de la voz de mujeres feministas en la defensa de los derechos de las mujeres; la defensa de alternativas económicas al capitalismo desde planteamientos ecofeministas; feminicidio y trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual; la opresión ejercida por algunas religiones contra el derecho de elección y disfrute de la identidad sexual de las personas… son temas que abordó el Festival en sus ediciones anteriores y seguirá tratando en 2013, junto a nuevas propuestas que se presenten”.

La selección oficial de documentales se puede ver hasta el 8 de abril en la plataforma digital de pago Filmin.

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Billy Bragg y el día de San Valentín

 

Empezamos una serie de posts sobre canciones feministas cantadas por hombres, por si alguien necesita fuentes de inspiración o algo.

A Billy Bragg se le conoce por ser capaz de moverse cómodamente entre el terreno de la movilización política y el de las relaciones personales: igual te habla de la revolución global que de la libertad sexual y las relaciones afectivas entre compañerxs de lucha. No sorprende, pues, que esa interiorización del lema feminista “lo personal es político” le haya llevado a tratar el terreno de la violencia machista en la pareja, el ámbito de confrontación más íntimo de todos los que perpetúan la desigualdades de género.

“Valentine’s Day is Over”, del álbum “Workers Playtime” (Go! Discs, 1988), habla en primera persona (como hacían Pissed Jeans) de la experiencia de una mujer maltratada por su pareja y, en concreto, del momento en que la mujer decide dejar al maltratador.

La canción no es un texto teórico feminista, pero sí alude al carácter estructural de la violencia machista (“la brutalidad y la economía están relacionadas: ahora lo entiendo”), a los mitos (mercantilizados) del amor romántico y a la necesidad de establecer relaciones  igualitarias.

Es un tema difícil: algunas canciones sobre violencia de género suenan a panfleto nada creíble. Por eso el equilibrio que consigue aquí Billy Bragg merece un viva feminista.

Se acabó el día de San Valentín

Algún día, chaval, vas a cosechar lo que has sembrado.
Te resfriarás y estarás solo,
y verás que lo que pasa conmigo
le pasa a todo el mundo,
pero tú quieres seguir con tus jueguecitos.

Poemas y flores, palabras bonitas y amenazas.
Te has ido otra vez a las carreras de perros y yo no me apuesto nada
a que vas a volver a casa ciego.
Si no me valoras, espérate encontrarte con…sorpresa, sorpresa:
Se acabó el día de San Valentín, se acabó.
Se acabó el día de San Valentín.

Si quieres hablar del tema ya sabes dónde está el teléfono.
No me vengas recordándome otra vez lo frágiles que son los huesos.
Dios no te hizo un ángel. El diablo te hizo un hombre.
La brutalidad y la economía están relacionadas: ahora lo entiendo.
¿Cuándo entenderás que no hay amor, ni arriba ni abajo?

Se acabó el día de San Valentín, se acabó.
Se acabó el día de San Valentín.

Para la chica del cuerpo de guitarra
el tiempo pasa muy rápido.
Solíamos querer las mismas cosas, pero ya no,
y últimamente parece que a medida que las cosas se vuelven difíciles
tu ideal de justicia se hace cada vez más duro.

Gracias por lo que me compraste, gracias por la tarjeta.
Gracias por lo que me enseñaste cuando me pegaste fuerte:
que el amor entre dos personas debe basarse en el entendimiento.
Hasta que esto sea así, ahí tienes tus cosas en el rellano.

Sorpresa, sorpresa.
Se acabó el día de San Valentín, se acabó.
Se acabó el día de San Valentín. Se acabó, se acabó.

Langosta macho: un recuerdo del Popfest 2012

Comentario llegado a nuestro buzón: “Os cuento lo del Madrid Popfest 2012. Estaba con un par de amigas  y les comenté que me sorprendía que hubiera tan pocas chicas entre el público. El ambiente me parecía muy poco macho. Me dijeron que era proporción normal de chicas y chicos en Madrid. La que había estado el año anterior me dijo que sí, que el ambiente también fue poco macho. Vimos a Golden Grrrls, Los Ginkas y Phil Wilson. Comenzaron a tocar Close Lobsters y el cantante se puso a hacer poses de machito asquerosas. También poses de rock de estadio, como si tuviera a miles de personas delante. Sigue leyendo

Chicas sucias

Dirty Girls es un mini documental dirigido por Michael Lucid sobre un grupo de riot grrrls de instituto norteamericano que forman una banda y escriben fanzines en 1996. El docu muestra cómo son sistemáticamente atacadas por sus compañeras/os y acusadas de mala higiene, de raras, etc. Si es difícil mantener una feminidad outsider, imaginaos lo que es siendo adolescente.

Vía Mabel Damunt

Bibliografía sobre masculinidades indies: no por más culto menos machista

Matthew Bannister, cantante y guitarrista del grupo de indie pop neozelandés de los años ochenta Sneaky Feelings, publicó hace unos años White Boys, White Noise: Masculinities and 1980s Indie Guitar Rock (Ashgate, 2006). El libro analiza las masculinidades blancas de diversas escenas indies (rock, pop, hardcore) en el Reino Unido, EEUU y Nueva Zelanda en los años ochenta, a partir de la experiencia personal de Bannister en la escena neozelandesa y su posterior trayectoria académica en el ámbito de los estudios culturales y el feminismo.

Sólo he leído fragmentos de este libro (la introducción, reseñas diversas…); no caeré en apelaciones al crowdfunding, pero ya nos entendemos. En todo caso, por lo que entendido el planteamiento de Bannister viene de perlas para rebatir el presupuesto de que cierto nivel cultural está de algún modo asociado a un menor machismo.

Así presenta el texto la editorial:

¿En qué medida desafían las masculinidades indies la construcción histórica patriarcal de la música rock? Ésta es la cuestión fundamental que se plantea Matthew Bannister, con un análisis en profundidad del rock independiente de los años ochenta en tanto que  producción cultural e histórica específica de los hombres blancos.

[…] Bannister sostiene que anteriores teorizaciones de las masculinidades (en el rock) se han centrado normalmente en la clase trabajadora y la desviación asociada al machismo “físico” […], simplificando las masculinidades al identificarlas con los “malotes”. Estos enfoques desatienden las formas en que el poder masculino se articula en la cultura no sólo a través de la representación, sino también del discurso intelectual y teórico.

Al volver a situar el indie en el contexto histórico/cultural del art rock, el libro muestra cómo el poder masculino se puede rearticular mediante la alta cultura, la cultura de vanguardia, la cultura bohemia y la teoría estética, con el establecimiento de un canon, la negación (Adorno), la pasividad, el voyeurismo y el camp (Andy Warhol y la Velvet Underground), y el primitivismo y el infantilismo (Lester Bangs, Simon Reynolds).

[…] Basándose en su propia experiencia como músico indie, Bannister repasa diversos artistas independientes, como The Smiths, The Jesus and Mary Chain, My Bloody Valentine y The Go-Betweens. De EE.UU., analiza a REM, The Replacements, Dinosaur Jr, Hüsker Dü, Nirvana y el hardcore, y de Nueva Zelanda, grupos de Flying Nun, como The Chills, The Clean, The Verlaines, Chris Knox, Bailter Space y The Bats.

Su análisis demuestra que entre estas escenas aparentemente dispares existen amplias continuidades en términos de género, teoría estética y enfoques de la historia de la música popular. El resultado es un libro que reflexiona sobre algunas cuestiones importantes: cómo se analiza el  género en la cultura popular y hasta qué punto las culturas alternativas son capaces de criticar las representaciones de género dominantes.

Básicamente, el argumento de Bannister es que el machismo clásico del rock (o del hip hop) no es la única forma de reafirmar la superioridad masculina, sino que existen otras, y una de ellas es la que se utiliza en el indie y en otras culturas musicales intelectualizadas (o la propia crítica musical).

Para Bannister, el sonido del indie es “el sonido de hombres tranquilos haciendo mucho ruido“, la forma con la que los hombres “sin poder” se reafirman en su reparto del pastel frente a otras masculinidades hegemónicas, a la vez que perpetúan la exclusión de las mujeres. Esto supone desarrollar un intelectualismo y una estética masculina diferenciada, en oposición a las ideologías tradicionales del rock como expresión creativa física y espontánea.

La estrategia del intelectualismo se basa en el hecho de que los miembros de las escenas indies, principalmente hombres, acumulan capital cultural creando un canon estético de influencias musicales oscuras sólo accesibles para “enterados” y este conocimiento los distingue y hace superiores a quienes tienen gustos estéticos más generalizados. Para Bannister, los indies aspiran a ser intelectuales de clase media, a regular los criterios del gusto. La acumulación de conocimientos y de propiedades (esas colecciones de discos…) es el procedimiento para adquirir estatus en la subcultura y proyectarlo sobre la cultura en general.

Incómodos ante las identidades de género convencionales de la música mainstream, parecería que los indies se abren a la expresión de los afectos. Sin embargo, según Bannister, cuando se analiza más detenidamente la aparente subversión de ese nuevo (anti)canon de “lo que mola” se entiende que sólo se cuestionan las formas y no el fondo, que sigue reproduciendo privilegios de género, clase y etnia. Para ello, se despliegan nuevas estrategias que poco contribuyen a las relaciones igualitarias, como el infantilismo, el amateurismo, la glorificación de la melancolía y el refuerzo de la desafección cool asociada a la masculinidad de clase media.

En conclusión, no es cierto que una mayor cultura equivalga a un menor machismo. Que leer mucho no te hace más justo es una conclusión a la que se podría llegar, por ejemplo, diciendo simplemente: “Fernando Sánchez Dragó”. Pero, centrándonos en el indie, Bannister demuestra que la intelectualización en las subculturas genera otras formas de machismo, “menos vulgares” a los ojos del gusto elitista, quizá menos visibles y más sutiles, pero probablemente por ello más perniciosas.

Otras reflexiones a partir del texto:

  • Leer el índice alfabético es hacerse la boca agua. Quiero saber qué dice de Lou Barlow,  Talking Heads, Orange Juice, Kevin Shields, Ian MacKaye, The Wedding Present y “los anoraks como style statement“.
  • Parece que a partir de la experiencia con Sneaky Fingers, Bannister plantea que el indie pop es un género subalterno al indie-rock y con mayor tendencia a masculinidades alternativas.
  • Se propone también la melancolía como un eje de las masculinidades indies, en un capítulo con el sugerente título “¿Qué puedo hacer si muere? Música, tristeza y masculinidades“ (aludiendo a “Pink Frost” de The Chills) y aún más sugerentes subcapítulos sobre “el artista sufriente”, la nostalgia, el intelectual sádico y el narcisismo de Morrissey y Warhol.
  • Gran concepto el de “amateurismo irónico“. ¿La ironía del amateurismo sólo se reconoce cuando lo practican los hombres?
  • ¿Cómo afectan estas masculinidades a diferentes escenas intelectualizadas en los márgenes: del indie rock más o menos sensible al straight edge?
  • ¿Qué papeles tienen las mujeres en las bandas indies?
  • Bannister concede que en las escenas independientes hay espacio para estrategias, negociaciones y diversidad en las masculinidades y cita a The Go Betweens o Husker Dü, por ejemplo. Menos mal, ¿pero cómo funcionan?

Pues nada, que eso, ¿alguien tiene por ahí el libro?